Recursos pesqueros
La pesquería de medusa bola
de cañón en México
En 2012 empezó la pesca comercial de medusa bola de cañón en México. La pesquería de ha incrementado rápidamente sus volúmenes de captura, actualmente se desembarcan hasta 85,000 t anuales de acuerdo con datos de CONAPESCA.
La pesquería comercial de medusas es relativamente joven en México, aunque en otras partes del mundo se han venido pescando otras especies de medusas desde los años 70. El género Stomolophus es el único que se captura en nuestra nación.
En México, se consideraba que la medusa bola de cañón era Stomolophus meleagris en el Pacífico mexicano incluido el golfo de California, así como el Golfo de México. Sin embargo, un estudio reciente relevó que esa especie se encuentra sólo en el Atlántico; la medusa bola de cañón que se encuentra en el Pacífico mexicano y golfo de California es del mismo género, pero de diferentes especies (Gómez-Daglio y Dawson 2017).
Hasta el momento, Sonora ha llevado la batuta en la pesca comercial de este recurso. Sus registros datan de finales de los años 90 en modalidad de pesca de fomento, y a partir de 2012 como pesca comercial. Los dos principales campos pesqueros de Sonora son El Golfo de Santa Clara y frente a la bahía Las Guásimas. En el primero, se pesca de bola de cañón color café-ámbar (Stomolophus sp. 1) y en el segundo, la medusa bola de cañón color azul (Stomolophus sp. 2).
Figura 1. Especies de medusa bola de cañón en el Golfo de California. A) Medusa azul (Stomolphus sp. 2) en Las Guásimas, B) ámbar en El Golfo de Santa Clara (Stomolophus sp. 1) y C) Ambas (ámbar y azul) en El Golfo de Santa Clara, Son.
En el sur de Sonora, las crías de bola de cañón por lo general se presentan en plena temporada de invierno (diciembre–enero). Éstas se encuentran dentro de la bahía de Las Guásimas y hasta que son juveniles empiezan a salir encontrándose fuera de la bahía en estadios de sub-adultos y adultos. Al parecer esta bahía es una zona de crianza para este recurso. Al parecer es el área de reproducción en su fase asexual (pólipos). O por lo menos los únicos pólipos que han colectado (CIBNOR) han mencionado que fue en Las Guasimas.
La temporada de pesca de la medusa bola de cañón ocurre entre marzo y julio cada año la cual es corta y puede durar entre 10 días hasta casi dos meses. La pesquería de estas medusas es ribereña, realizada en una panga (embarcación menor < 6 m de eslora) generalmente con tres personas: dos pescadores y un motorista. La medusa es extraída con un cucharón o “scoop”, por lo general, se capturan de 2 a 4 toneladas por viaje de pesca.
El precio por kg de medusa al pescador es variable. La medusa bola de cañón color café-ámbar se ha recibido en 4 –5 MXN (pesos mexicanos) en El Golfo de Santa Clara, y la azul se ha pagado de 1.5 a 2.4 MXN en Las Guásimas.
Ambas especies de bola de cañón se pueden diferenciar, además de por su coloración, por su tamaño. La bola de cañón ámbar-café es más grande en su fase adulta que la azul. Se han registrado hasta 20 cm de diámetro de campana para la café y 14 cm para la azul.
El procesamiento de la medusa café-ámbar es más fácil que el de la azul. Particularmente, en cuando al proceso de “despiñonado” que es separar la campana del piñón (brazos orales – digamos que son como los tentáculos de esta medusa), y el menor decolorado que requiere.
En los últimos años una de las observaciones más notorias en las entrevistas a pescadores y procesadores del recurso es el sub-registro de descarga oficial en diversas pesquerías. Por lo que aquí presentamos la serie histórica de capturas corregida (fig. 1) con datos obtenidos de productores del recurso medusa durante y post temporada con el objetivo de conocer las cifras de captura fidedignas, las cuales son utilizadas para los análisis del estatus de la pesquería, entre otros.
Figura 2. Captura anual de medusa bola de cañón registrada en el Golfo de California. Fuente: elaboración del CRIAP de Guaymas con información oficial complementada con la facilitada por las empresas procesadoras.
Las capturas oficiales medusa bola de cañón de Sonora datan desde 2001 pescando solamente a Stomolophus sp. 2 (bola de cañón azul). No es sino hasta 2012 el inicio de pesca de la medusa ámbar-café, y cinco años adelante (2017) se establece de manera permanente la extracción de este recurso. Cuenta con records (máximos) históricos de captura muy por arriba de las capturas de la bola de cañón azul.
Cabe mencionar que en 2016 inicia la caída abrupta de captura de la medusa bola de cañón azul hasta llegar a un colapso de la pesquería en 2018-2019. Parecería que la excesiva captura de juveniles e intromisión de embarcaciones mayores en zona de reproducción, crianza y desarrollo del recurso han influenciado a la sobreexplotación del este. En 2021 mostró una ligera recuperación de abundancia y pesca de la medusa bola de cañón azul, en 2022 escasa presencia/abundancia y nula pesquería, pesca ordenada por parte de la comunidad Yaqui en 2023 y un aumento considerable en 2024 (Aproximadamente 10 mil ton).
Esta pesquería es muy esperada por el sector pesquero de la región. Los pescadores comentan que es muy redituable ya que la inversión es poca para el arte de pesca y gasolina, fácil de pescar y generalmente se encuentra relativamente cerca de su zona de desembarque. También la esperan los demás eslabones de la cadena de valor, ya que, pese a que se genera empleo formal e informal durante un período de tiempo corto, el beneficio económico estriba en el gran volumen de producto que tienen en la temporada de pesca.
En lo personal, estas especies las considero “carismáticas” porque llaman mucho la atención siempre que comento mi trabajo con ellas. Por lo que, mencionaré datos que por lo general me preguntan:
¿Las medusas bolas de cañón pican o queman?
Estas especies no pican (muy poco urticantes) por lo que se pueden manipular sin ningún problema.
Por ejemplo, cuando las manipulamos en los monitoreos que realizamos son muy pocas las veces que nos ha causado una reacción muy leve en la piel; un mundo de diferencia comparado con las fuertes picaduras de las falsas medusas Physalia physalis (Pacífico) o Fragata portuguesa (Atlántico) los cuales son sifonóforos también conocidos como aguamalas. Así es, las medusas que se pescan en el golfo de California son diferentes a las especies que sí “pican” o “queman”.
¿Por qué tienen diferentes colores?
La coloración diferente de la medusa de El Golfo de Santa Clara con las de resto del litoral de Sonora es porque son diferentes especies. Y aunque no se le ha asignado un epíteto (nombre de la especie) se espera que en la proximidad sea asignado.
¿Qué se hace con ella?
La medusa bola de cañón no cuenta con un mercado nacional para el consumo directo. Todo lo que se captura en México es trasladado a Asia, en particular China, siendo consumida en forma de ensaladas durante fechas importantes como las celebraciones del Año Nuevo Chino.
¿La has probado? ¿a qué sabe?
Estas especies tiene la textura de los “cueritos de puerco” y sabe a lo que le pongas. Al parecer los asiáticos disfrutan y buscan esa textura crocante.
¿Tiene mercado en México?
Hasta el momento no. Sin embargo, el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (antes INAPESCA) ha buscado quién pueda preparar platillos con estas medusas. En esta búsqueda, la carrera de gastronomía de la Universidad Vizcaya de las Américas Campus Guaymas inició con el proceso de elaboración de platillos como: sushi, hamburguesas, tacos, ensaladas, en escabeche, chicarrón, chiles rellenos, y profiteroles, entre otros. Los comensales han mencionado su gusto por estos platillos.
¿Por qué hay bajas o altas abundancias de este recurso en diferentes años?
A ciencia cierta no se ha relacionado la abundancia de medusa con factores ambientales específico. Sin embargo, se tienen registros de sobreexplotación de medusas por pesca en China y en México. Por lo que es muy importante respetar su talla mínima de pesca, la NO pesca de crías-juveniles, y todas sus medidas de manejo en México.
Acerca de la autora
Alejandra Apolinar es: Bióloga por la Universidad de Sonora y Maestra en Ciencias por el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste S.C.
Investigadora por 12 años en el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentable (antes INAPESCA) en los programas de jaiba y medusa bola de cañón de Sonora. Ha realizado más de 50: Dictámenes técnicos, Opiniones técnicas, Informes de investigación, Boletines informativos, Infografías, notas científicas, artículos científicos e impartido pláticas y/o talleres de divulgación de la ciencia. Fundadora y ex miembro del Consejo estudiantil del CIBNOR (COECIB). Ex miembro del Comité de Ética del IMIPAS. Miembro de la Red de Aprendizaje de Cambio Climático y Pesca Sustentable. Participación en evaluación, prospección y monitoreo de jaiba y medusa bola de cañón aplicando diversas metodologías (área barrida, marcado y recaptura). Así como jefe de crucero en diversas campañas de recursos pesqueros. Y atendido reuniones formales e informales con el sector de pesca (productores, pescadores, autoridades gubernamentales, etc.). Líneas de investigación dinámica de poblaciones, estimación de parámetros de crecimiento individual y análisis estadísticos.
Sin olvidar mencionar que Alejandra es una Dog lover y amante de la naturaleza. Sus hobbies son el teatro, ir a conciertos, la playa y viajar, conocer diferentes lugares y culturas. Además de su gusto por el senderismo, snorkeling, ciclismo MTB, kayaking, yoga y CrossFit.
Otras referencias:
Gómez-Daglio, L. y M. Dawson. 2017. Species richness of jellyfishes (Scyphozoa: Discomedusae) un the Tropical Eastern Pacific: missed taxa, molecules, and morphology match in a biodiversity hotspot. Invertebrate Systematics 31: 635-663.
Haddon, M. 2001. Modelling and quantitative methods in fisheries. Chapman and Hall. 406 pp